Mucha gente se pregunta a menudo cómo puede dar a conocer a su empresa o a su producto, y la solución es lógica, si lo que queremos es convertir nuestra empresa en algo conocido por muchas personas, necesitamos invertir más en ello que si queremos que simplemente nos conozca la gente de un solo barrio. Entonces, ¿cuáles son los tipos de anuncios más apropiados si nuestro objetivo es llegar a la máxima cantidad de gente posible? Pues muy sencillo, a mayor cantidad de público objetivo, mayor debe ser nuestro cartel o anuncio.

El gran formato es el aliado excelente para todos los que quieran conseguir una gran cantidad de clientes nuevos en poco tiempo, pues situados en los sitios adecuados como en zonas de mucho tránsito en las ciudades, ya sea en edificios, soportes específicos o farolas, un cartel de gran tamaño puede llamar la atención de una gran cantidad de personas día a día. Si además los situamos en un lugar por el que pasan muchas personas de muchos lugares distintos, lograremos ampliar drásticamente el público al que llegamos. Toda gran empresa comenzó siendo pequeña, y si creció seguro que además de trabajo duro mejorando sus productos o servicios, contó con buena publicidad en formato físico. Hoy en día las grandes marcas se publicitan mediante carteles luminosos en estadios de fútbol, pero antes de llegar a este punto, una buena opción es utilizar el gran formato de maneras más asequibles, para ir llegando a la gente gradualmente.

Además de hacer uso del gran formato en lugares visibles de las ciudades en todo momento, también es de gran utilidad recurrir a los carteles en fiestas o grandes eventos a los que acuda una gran cantidad de gente y de muchas ciudades e incluso países diferentes. Es vital también, tener en cuenta el tipo de público al que va dirigido lo que vendemos, para poder orientar hacia ellos nuestros carteles. Por ejemplo, si nuestro objetivo son las personas de una cultura media-alta, interesadas en arte, los mejores lugares donde encontrarlas reunidas serán salas de exposición, ferias culturales o museos. No te decimos con esto que plantes tu anuncio en gran formato en medio del museo de tu ciudad, pero sí sería una buena opción situarlo en el área cercana a donde éste se encuentra. Por tanto, además de contar con un buen anuncio, nunca es una mala idea dedicar un tiempo a elegir los mejores lugares para llamar la atención de la gente que más probabilidades hay de que tenga interés en tu empresa o sector, y después de hacer de detective deduciendo sus gustos principales y zonas favoritas, ya sabremos por dónde empezar.

Una de las ventajas esenciales del gran formato, además de que al ser tan fácil de ver, es sencillo captar a nuevos clientes, es que funciona como estupendo recordatorio para todos aquellos compradores que ya hayan acudido a nosotros en ocasiones anteriores, y que al ver nuestro anuncio, recordarán que siguen necesitándonos. Invertir en gran formato es, por tanto, invertir en el gran público. Sin nosotros no pensamos en grande, nuestro negocio tampoco podrá serlo.